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jueves, 8 de enero de 2009

Lujo democrático. El "emporio del lujo seduce los sentidos"....

EL ‘EMPORIO’ DEL LUJO SEDUCE LOS SENTIDOS y conquista los bolsillos. Tanto, que lejos de amedrentarse por un panorama económico incierto, se desentiende de crisis y es capaz de crecer a un ritmo anual medio del 10 %. Bajo los efectos de un renovado ímpetu, las grandes firmas lograron facturar 159.000 millones de euros en 2006, 13.000 más que el año anterior, según datos de la consultora Bain & Company. “El lujo es ya un deseo en sí mismo que se plantea incluso como necesidad personal para sobrellevar los sinsabores de la rutina”, afirma Susana Campuzano, directora de Luxury Advise, consultoría especializada en Formación y Asesoramiento en Marketing de lujo.
Despega así una nueva etapa tremendamente rentable para un sector con marcado acento asiático; China es el país revelación con un crecimiento del 30%. Pero ninguna economía emergente consigue desbancar a Europa, que genera, exporta y encarna la imagen del lujo. El viejo continente acapara un 37% del mercado mundial, ejerce especial monopolio sobre la moda y es responsable del 41% de los beneficios generados por la venta de artículos de lujo.
De hecho, la venta de complementos fue el sector que más creció (15%), seguido por ropa, joyería y relojería, con un 10% cada uno. Una tendencia que obedece a múltiples factores. Por un lado, gracias a la incorporación del hombre como consumidor activo de moda (la venta de ropa masculina de alta gama creció un 11%); pero, sobre todo, porque el show-business de los accesorios ha logrado introducir el lujo en el carro de la compra de una prometedora y heterogénea clase media.
Pero no sólo de moda vive el lujo. Al sector automovilístico se suma el de la cosmética, los hoteles decorados por Armani o los precocinados con sello Ferran Adriá. Todos buscan ampliar su público sin renunciar a la sensación de exclusividad.
Tanto la oferta como la demanda de lujo se encamina hacia la diversificación y la originalidad, no sólo del producto, sino del punto de venta. En este sentido, la proliferación de tiendas outlet, la compra en internet e incluso la aparición de fórmulas alternativas como el alquiler de productos premium, irrumpen en el mercado como el lujo low-cost.
Muchas ofrecen primeras marcas “con una rebaja mínima del 30%, son, indiscutiblemente, una manera de adentrarse en el consumo del lujo”, destaca Campuzano. La también autora del primer libro publicado en España sobre El Universo del Lujo celebra este fenómeno, al tratarse de “un circuito que no tiene barreras para el consumidor”.
Esta nueva tendencia encuentra su máximo exponente en Las Rozas Village, a 20 kilómetros de Madrid, o en La Roca Village, a 45 minutos de Barcelona.
Los beneficios hablan por sí solos: 250 millones de euros, según datos de la compañía.
Pero internet se lleva el gato al agua en esta parcela. Privalia, BuyVip, Vipventa y VentePrivée son, por este orden, las cuatro outlet on-line más conocidas de la red, según un informe de Elogia IpsoFacto.
Cuatro portales que acaparan ya al 13% del millón largo de mujeres que habitualmente compra en Internet, y cuyo perfil obedece a una profesional con estudios superiores de entre 20 y 35 años.
Tampoco hay que descartar el alquiler. Desde 25 euros semanales se puede alquilar un bolso de firma que cuesta 5.000 euros. Vertiche, Look-and-stop o LeSuperbe son algunas de las opciones para presumir de complementos de Prada o Louis Vuitton a precios democráticos.
¿¿¿LO MÁS CARO ???
CAJA DE BOMBONES: De la marca Lake Forest Confections, esconde brillantes en su interior. Un millón de euros
COMIDA RÁPIDA: Una hamburguesa de carne de buey de Kobe por 85 euros.

PERFUME: Clive Christian valorado en 36.000 euros.

CARNE: El kilo de jamón ibérico en Japón, 460 euros el kilo.

JOYERÍA: Un anillo con diamante azul. 5,6 millones de euros. Subastado en Sotheby’s

MÓVIL: Un millón de euros, con carcasa de oro y brillantes. Comercializado por la empresa suiza GoldVisch S. A

1 comentario :

Anónimo dijo...

Increible pero cierto!!