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lunes, 18 de mayo de 2009

Cuidados faciales. Parte II - Tonificación

El siguiente paso de la limpieza en el tratamiento de la piel es la tonificación.

El tratamiento tonificante facial tiene por objeto producir una acción refrescante, y en casos determinados, una acción más o menos astringente, es decir, producir una reducción temporal del tamaño de los poros, y en algunos casos emoliente, ablandando la piel para permitir que penetren mejor los posteriores tratamientos a aplicar.

Las lociones tónicas son están formuladas principalmente con agua y alcohol, con un grado de alcohol de 4-8º y su acción astringente se debe fundamentalmente al etanol y a la incorporación de extractos de palntas, aceites esenciales o aguas destiladas: Extracto de Hammamelis, agua de rosa, extracto de salvia, jazmín, caléndula, lavanda. A partir de estos tónicos simples y variando en calidad y cantidad, se obtendrán los productos destinados a los diferentes tipos de piel.

PIEL FINA Y SECA: Tónico con acción emoliente, que se logrará con la incorporación de extractos vegetales como el tilvo y la malva, con la adición de lanolina, y rebajando al mínimo incluso eliminando la cantidad de etanol, que será sustituido por extracto de manzanilla o caléndula.

PIEL GRASA Y SEBORREICA: Se añadirían productos ricos en taninos como hammamelis y abedul, así como un alto contenido en etanol hata aproximadamente 20º. En caso de seborrea severa se utilizarán tónicos con ácido láctico, acético, bórico o cítrico.

PIEL CON POROS DILATADOS O ARRUGAS: Se utilizan lociones con un grado máximo de astringencia que se logar con la incorporación de aluminio y zinc.

PIELES APAGADA Y FLÁCIDAS: Se utlizan lociones estimulantes de la circulación sanguínea que se conseguirá a base de pequeñas dosis de alcanfor y extractos vegetales de ortiga.

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