martes 18 de agosto de 2009

Estrías. Parte I

Compartir Las estrías son lesiones lineales y circunscritas de la piel, muy visibles por el adelgazamiento localizado de la epidermis, de longitud variable de 0,5-10 cm y de una anchura que oscila entre 2 y 10 mm. Se localizan preferentemente a nivel del abdomen, de los glúteos y de la cara interna de los muslos, pero que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo ( región mamaria, lumbar, brazos...)
Histológicamente la epidermis parece ligeramente aplanada y adelgazada, con una superficie lisa y brillante y sin vello. Disminuye el espesor de la epidermis y la densidad de las fibras de colágeno, que no forman haces característicos.

Estos cambios histológicos se traducen en estrechas lesiones atróficas cutáneas onduladas y paralelas. Generalmente perpendiculares a las zonas de más tensión en la piel, su color es rosa pálido o violáceo al principio, en la fase inflamatoria, y después, en la fase cicatricial, blanco nacarado. Su evolución en ausencia de la terapeútica adecuada es hacia el empeoramiento progresivo.


Las estrías se caracterizan, por tanto, por:


. Variación de color de la capa córnea.

. Adelgazamiento de la capa granulosa y espinosa.

. Dermis laza.

. Arquitectura lobulillar adiposa menos compacta.