
Inmediatamente que en cosmética se habla de protección, surge la palabra sol.
Es una evidencia que el sol es imprescindible para la vida en la tierra, y que en los últimos tiempos hay un importante culto al bronceado. Por eso es necesario establecer una distinción en cuanto a este fenómeno, si bien, no hay duda que un bronceado uniforme aporta un aspecto saludable e incluso un elemento de seducción, no es menos cierto que el sol es un peligro potencial para la piel ( quemadura solar, fotoenvejecimiento, cáncer, dermatitis…).
La fotoprotección es el conjunto de medidas que intentar eludir los efectos nocivos de la radiación UV sobre nuestra piel. El propio organismo se defiende de las agresiones solares mediante la pigmentación de la epidermis producida por la formación de la melanina. Y por otro lado está la aplicación de los protectores , que deben poseer las siguientes propiedades para conseguir la máxima eficacia:
- Estables a la luz
- Estables a la temperatura.
- Inodoros.
- Insípidos
- Que no tiñan
- Resistentes al agua
- Sin reacciones de sensibilización y alérgicas.
- Sustantividad: que se mantiene adherido a al piel pese a sudoración y actividad física.
El factor de protección a utilizar es variable en función del fototipo del individuo, del lugar en que se encuentre y de la actividad que esté manteniendo.
Para unificar los criterios, la FDA ha sugerido recientemente la siguiente nomenclatura:
FPS 2-12: Protección mínima
FPS 12- 30: Protección moderada
FPS 30-50: Protección alta.
Se desaconseja el término “pantalla total” para evitar que el usuario se llame a engaño, creyendo que efectivamente, con un protector de tal nivel carece de riesgo.
NORMAS DE APLICACIÓN:
- Los fotoprotectores nunca deben considerarse un procedimiento sin riesgo para prolongar la exposición solar sin sufrir quemaduras.
- Deben aplicarse unos 15 minutos antes del inicio de la exposición solar.
- La aplicación ha de repetirse cada cierto tiempo generalmente cada 2 horas.
- El producto ha de aplicarse en cantidad suficiente, que en teoría serían 2 ml/cm2, aproximadamente 27 ml para todo el cuerpo (los envases sueles ser de 200 ml)