Ahora que ya todos sabíamos de que nos hablaban cuando oíamos radicales libre, estrés oxidativo y todo el problema de la melanina, aparece una nueva palabra: GLICACIÓN.
Como a partir de ahora entrará a formar parte del “vocabulario cosmético” vamos a explicar en que consiste y porque nos produce el envejecimiento.
El término viene de glucosa, y tiene mucho que ver con el azúcar que ingerimos en la dieta o que absorbemos a través de algunos alimentos que tomamos y se trasforman en azúcares dentro de nuestro organismo. El azúcar es necesario para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, porque le otorga energía a nuestras células, pero no puede trasladarse por sí solo, por eso se asocia a otras moléculas. El problema se produce cuando se consume en exceso, así como con el paso de los años, la glucosa no encuentra transporte y se une a las proteínas, que en el caso de la piel son los ya conocidos colágeno y elastina. Esta unión indebida se llama GLICACIÓN, y hace que el colágeno se “desanturalize”, se degrada, se vuelve rígido y poco elástico, provocando flacidez y descolgamiento en la piel. El cutis se vuelve duro, y por lo tanto con más tendencia a sufrir daños.

1 comentarios:
Muy interesante este post, tomo nota, no tenía ni idea...
Os sigo en el blog, que creo que voy a aprender muchísimas cosas!
Un saludo
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