lunes 16 de enero de 2012

Cuidados bajo cero

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      Parece que por fin ha llegado el invierno y las bajas temperaturas hacen su aparición. Y la piel también necesita más “prendas de abrigo” para poder combatirlas.
Mientras que el calor aumenta la producción sebácea y la grasa de la piel, el frío tiene el efecto contrario. Cuanto más bajan los termómetros, más se contraen los capilares de la piel, lo que impide que el cutis esté bien nutrido y oxigenado. Al reducirse la producción de sebo se reduce la protección natural de la barrera hidrolipídica.



En resumen: el frío hace que la piel se vuelva más frágil por lo que agradece una crema nutritiva que forme una barrera protectora sobre la epidermis.